Edgar Torres ¿hotelero o mochilero?

 Edgar Torres es un joven hotelero de 26 años proveniente de Guatire, Edo. Miranda que anhelando una mejor vida decidió dejar tu tierra natal –Venezuela– en busca de ese sueño en el viejo continente –Europa–.

En Venezuela trabajaba en un hotel 5 estrellas en Caracas, en La Castellana. Era el encargado de los servicios al huésped que abarca la recepción, llevar el equipaje a la habitación, hablar con los huéspedes, mostrarles el hotel, atender sus quejas y/o dudas y en ciertos casos traducirles alguna información –en caso de necesitar hablar con alguien fuera del hotel–.

hdr

Pero para Edgar su travesía comienza en el año 2015, cuando por motivos laborales decide migrar a República Checa donde tenía una oferta de trabajo en el hotel Hilton. Lamentablemente desde su llegada los inconvenientes se le presentaron constantemente, nos comenta que: “…luego de un mes intenso de entrevistas y demás, al final decidieron no contratarme puesto que ellos no sabían lo complicado que es contratar a un extranjero” pero debido a su búsqueda y convicción de lograr un futuro mejor lo mantuvo en Europa, sin embargo “Desde ese momento tuve que aprender a sobrevivir sin dinero puesto que no iba a regresar a Venezuela”.

Sin embargo llegar a República Checa fue toda una odisea, Edgar se vio en la necesidad de vender gran parte de sus bienes materiales, lo que le permitió reunir una cantidad de euros que fue gastando conforme iba viajando.

Para el viaje como tal compró un boleto de aéreo desde Maiquetía (Edo. Vargas)-México, en el país azteca abordó un vuelo México-París y finalmente otro, de París a Praga; nos dice que: “Fue un viaje de 50 horas aproximadamente, el más barato que pude encontrar y que pagué con mis ahorros en efectivo”.

Dado que no era la primera vez que Edgar salía del país, sus opciones laborales las formó con países donde no era necesario sacar u obtener una visa, con lo cual se ahorró desvelos y papeleos. A pesar de ello, su alojamiento en Praga lo determinó su misma situación laboral, al respecto nos comenta que: “Al no saber qué esperar, me estaba quedando en un hostal barato en Praga por el tiempo que duraba la entrevista en el hotel Hilton”.

Recordemos que a este joven venezolano ha tenido una experiencia no tan favorable, dejo su país por un futuro mejor en otro continente, al país que llegó en primera instancia se le complicó la cosa y no lo contrataron. Pero nada de eso logró que Edgar se viniera abajo.

Actualmente trabaja para hostales en diversos países a cambio de alojamiento, según él: “es la mejor manera de continuar viajando y al mismo tiempo ahorrar, evitar gastar dinero y comer bien”. Algunos lectores se preguntarán como lo ha conseguido? Pues por medio del internet, como bien lo dice Edgar “Todo se consigue por internet, especialmente enviando correos a los hostales de Europa ofreciéndoles mi experiencia a cambio de lo que me es necesario conseguir”.

Tanto ha sido su recorrido por el viejo continente que, al responder y ser partícipe de nuestra encuesta se localiza en Budapest-Hungría, como dijimos anteriormente el trabajo lo consiguió por internet, sin embargo nos comenta que: “hay veces que voy directamente a los hostales y les pregunto si necesitan ayuda por un tiempo determinado, siempre evitando quedarme sobre mi límite en la Unión Europea para así evadir problemas legales”.

Y como era de esperarse el idioma ha sido un factor fundamental en toda su aventura laboral. Nos dice que: “Mi primer trabajo en el extranjero fue un hostal en Kosovo –en donde tuve que aprender albanés– para poder conseguir dinero en un trabajo medio tiempo en un estacionamiento y recibir a los huéspedes trabajando como recepcionista en el hostal. El siguiente fue en Montenegro trabajando como mesero donde mi experiencia con los idiomas me fue vital para conseguir el trabajo. Luego Hungría en donde aprendí húngaro para hablar con las personas que trabajan en tiendas y pedir exactamente lo que necesito. Cada país con su idioma característico, dado que tengo mucho tiempo libre me la he pasado estudiando el idioma local para, de alguna manera, sentirme bienvenido”.

Para muchos la vida de Edgar podría parecer intermitente, desenfrenada y tal vez sea así, pero a pesar de ello este arriesgado venezolano ha logrado poner en práctica sus pasatiempos que son: estudiar idiomas, perderse en la ciudad o en los pueblos, hablar con personas que no conoce y escuchar todo lo que tengan para decir, además de escribir en su blog.

Para evitar los problemas legales que mencionamos anteriormente, Edgar recurre a no exceder los 90 días que tiene como límite en el espacio Schengen (acá hay que mencionar que el Acuerdo de Schengen es un acuerdo por el que varios países de Europa suprimieron los controles en las fronteras interiores (entre esos países) y trasladaron esos controles a las fronteras exteriores (con países terceros). El acuerdo establece un espacio común –denominado espacio de Schengen por el que puede circular libremente toda persona que haya entrado regularmente por una frontera exterior o resida en uno de los países que aplican el Convenio. o en cualquiera de los países de la Unión Europea. Los países que forman parte del espacio de Schengen son: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia y Suiza).

Para ilustrarnos mejor Edgar nos lo ejemplifica así: “una vez cumplidos casi los 90 días que puedo tener sin visa, me voy a Rumania o Croacia que no son Schengen y tienen una política migratoria diferente, por ello puedo quedarme en esos países hasta 90 días y después regresar adonde me interese más”, en resumidas cuentas su estadía en cada país ha sido aproximadamente 3 meses.

A pesar de todo nos comenta que lo que más le agrada de todo este tiempo que lleva viajando es que ha entablado amistad con tengo uno o dos personas en cada país que he visitado, en total suman 28 países que ha visitado sin dinero, pidiendo cola para moverse entre ciudades y países, y siempre hospedándose con personas locales o trabajando para hostales a cambio de alojamiento.

Sobre Budapest-Hungría nos dice que lo que más le ha gustado son todas las conexiones que tiene con otros países de Europa y Asia. Hay que agregar que la comida local le parece maravillosa, especialmente el Gulash; para Edgar: “el secreto de tener una vida sana y libre de prejuicios es aceptar cada tradición y estilos de vida de cada país. La única comida que me pareció bastante complicada de disfrutar fue la persa durante mi estancia en Irán”.

Anécdotas tiene por montones, sin embargo la que más lo marcó fue una en donde debido a problemas de apariencia, la policía en Rumania lo detuvo por 5 horas solo porque pensaron que era un menor de edad o que estaba involucrado en algún negocio raro con drogas, solo por ser venezolano. Y nos dice que: “La gente me ve y piensa que tengo 17 o 18 años, pero hay otros que piensan –cuando digo que soy venezolano– en drogas o en mafias lo cual no está muy alejado de la realidad si pienso en el gobierno actual”.

Y el relato va así… “una vez estaba pidiendo cola desde Brasov a Bucarest y un camionero se detiene a llevarme. No hablaba inglés, español, ni nada que se pudiese usar en común así que fue imposible contarle mi historia o entender lo que tenía para decir. Él seguramente relacionó mi nacionalidad además de mi apariencia con asuntos extraños y ya llegando a Bucarest me consigo con un cerco policial buscándome específicamente a mí, en donde me bajan del camión como si fuese un criminal y en seguida me veo en la estación de policía en un cuarto blanco con dos oficiales haciéndome preguntas en rumano. Luego de que un traductor llegara, pude corroborar la validez de mi historia y todo lo que hago gracias a mi blog y a mis fotografías. No me molestaron por el hecho de no tener dinero y más bien me aplaudieron lo que hago. Al cabo de 5 horas empezaron a echarme chistes y a compararme con el protagonista de Harry Potter. La historia terminó con un Te vamos a dejar libre pero tienes que tomarte una foto con nosotros y subirla a tu blog”.

Seguramente una gran anécdota que compartirá con sus hijos, nietos y bisnietos. Lamentablemente Edgar no ha pisado su país desde su partida. Seguramente el ajetreo de su vida no lo permita, sin embargo es optimista y planea seguir su travesía por el mundo, sus planes a futuro son viajar por Asia y quizás ser gerente en algún hostal y claro está continuar su viaje.

Desde Sellomundi deseamos profundamente que así sea, que sigas cosechando amistades, que demuestres en cada lugar al que llegas que los venezolanos tienen fuertes convicciones y que todo lo que uno se propone y trabaja para ello las cosas se dan con naturalidad, un fuerte abrazo y aplausos, tu historia es de lucha, determinación y coraje y eso merece ser reconocido.

Aquí les dejo el link de su blog  nómada venezolano

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s